El propósito de Brutman era crear un tipo de letra que reinventara el estilo inciso para el siglo XXI.
Sus raíces surgen del estilo humanista, adoptando las estructuras de las capiteles romanas para la versión vertical y algunos rasgos del estilo de cancilleresca para las cursivas. Por otro lado, sus contornos están forjados por la franqueza del estilo brutalista, que se aprecia en las terminaciones acampanadas asimétricas, los hombros afilados y los cortes diagonales que emulan el acento de la pluma de punta ancha.
El resultado es un tipo de letra que combina un carácter elegante con un toque histórico. Brutman transmite una sensación de modernidad y sofisticación a la hora de destacar en los textos de tamaños grandes, pero en el tamaño funcional tiene formas afiladas que hacen que se desempeñe muy bien en los pequeños.