Mayahuel es una tipografía que emerge de la tradición del rotulado manual, donde el gesto entrenado de la mano encuentra un equilibrio entre la escritura y el dibujo. Su estructura se nutre de la herencia romana, reinterpretando sus principios formales desde la práctica caligráfica: el trazo que avanza de adentro hacia afuera con la pluma y aquel que se construye desde el contorno con el lápiz dialogan para dar lugar a un sistema de formas coherente y expresivo. Este proceso de retroalimentación entre dos modos de hacer —escritura y dibujo— otorga a la familia un carácter distintivo, capaz de renovar lo conocido sin perder su raíz histórica.