La familia tipográfica Rigatoni constituye una sofisticada investigación sobre la herencia de la rotulación alemana de mediados del siglo XX, específicamente en la obra de E. Nerdinger. Alejandro Paul trasciende el espécimen original al proyectar un sistema integral de cinco pesos e itálicas, incorporando una variante stencil de gran potencia visual. Académicamente, Rigatoni destaca por su porte nobiliario en el uso de versales, contrastado con una estructura de minúsculas de generosa altura de x y contraformas amplias que aseguran una legibilidad excepcional. Es una pieza que captura el rigor técnico del racionalismo europeo y lo traduce a una gramática visual contemporánea, ideal para identidades que demandan autoridad y claridad.