Carabalí es una tipografía de carácter expresivo que articula elementos serif de raíz histórica con una construcción formal que se distancia de la neutralidad moderna. Sus remates curvos y su modulación evidente configuran una textura visual dinámica, mientras que ciertas variaciones estructurales introducen tensiones controladas en el ritmo y la proporción de los caracteres. La tipografía opera desde una lógica de mezcla y reinterpretación: combina referencias formales tradicionales con decisiones gráficas que alteran sutilmente la estabilidad estructural. En algunos signos se perciben distorsiones deliberadas y soluciones no ortodoxas que generan interrupciones rítmicas y refuerzan su carácter autoral. Esta estrategia de hibridación y desplazamiento formal la sitúa dentro de un tono postmoderno, entendido como una postura estética que privilegia la cita, la relectura y la expresividad sobre la uniformidad racionalista.
Reconocimientos y Premios
Experimental