La familia tipográfica Seferis, diseñada por Edwin Moreira bajo la dirección técnica de Alejandro Paul, constituye un estudio avanzado sobre la estética de la incisión. Inspirada en la impronta clásica de las letras talladas en piedra, Seferis trasciende el referente histórico para proponer una estructura de mayúsculas que equilibra la solemnidad antigua con una sofisticación contemporánea. Académicamente, la fuente destaca por su "fuerza interior" y su carácter épico, rasgos que emanan de una arquitectura de proporciones nobles y remates definidos. El sistema no es una mera imitación de la epigrafía romana, sino una evolución hacia un lenguaje visual que proyecta autoridad y elegancia en soportes de alta visibilidad como cartelería, portadas de libros y marcas de lujo.