La Colección de Caligrafía de Charles Bluemlein es un interesante recuerdo de la embriagadora época de la caligrafía manual en Estados Unidos. Desde principios de los años 30 hasta la Segunda Guerra Mundial, sólo en Nueva York trabajaban unos 200 profesionales de la caligrafía. Este oficio desapareció con la llegada de las letras fotográficas y, tras la tipografía digital, quedó prácticamente extinguido. La extraña forma en que se ensamblaron y crearon los guiones Bluemlein -recopilando diferentes firmas y construyendo alfabetos completos a partir de ellas- es una fascinante aventura caligráfica. Como el conjunto de diseños construidos no se parecía en nada a las firmas originales, se asignaron nombres ficticios a los nuevos tipos de letra. A continuación, los estilos tipográficos se presentaron en los catálogos de Higgins Ink. Alejandro Paul y Sudtipos vuelven a dar vida a los tipos de letra Bluemlein en un conjunto de versiones digitales ampliadas, que reflejan las exigencias del diseñador actual. Se ha tenido sumo cuidado en reproducir las fuentes originales con autenticidad, manteniendo los nombres ficticios que Bluemlein les asignó originalmente.