A través de un desarrollo tipográfico personalizado, Topo Chico ayudó a refrescar la imagen de una marca con un gran legado histórico en el norte de México, que busca impactar la cultura de Norteamérica. Las etiquetas antiguas de agua mineral y gráficas del siglo XIX inspiraron el diseño de caracteres que rindieran homenaje a su historia, considerando los diferentes escenarios de impresión asociados a la producción y empaquetado del agua mineral.